La caída de estudiantes contrasta con una demanda creciente de profesionales en sectores estratégicos
La geología pierde estudiantes mientras aumenta la necesidad de profesionales especializados en ámbitos como los recursos naturales, los riesgos geológicos o la transición energética. En España, los alumnos que comienzan el grado han disminuido en los últimos años, una situación que preocupa al sector y que, según Albert Soler, decano de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universitat de Barcelona, tiene una causa principal: el desconocimiento.
«Nadie estudia lo que desconoce», afirma Soler. El decano señala que la geología apenas se explica durante el bachillerato y que eso hace que muchos jóvenes desconozcan tanto los estudios como sus salidas profesionales. En la facultad, explica, las plazas se cubren cada año, pero una parte de los estudiantes llega después de no haber podido acceder a otros grados que eran su primera opción. Sin embargo, cuando descubren la disciplina durante el primer curso, «la mayoría se queda».
Entre los cursos 2015-2016 y 2023-2024, los estudiantes de primero de Geología pasaron de 613 a 449. En ese mismo periodo, el número de titulados —sumando grados y antiguas licenciaturas— descendió de 302 a 190, un 37 %. Al mismo tiempo, la demanda de geólogos se mantiene en distintos sectores. Soler destaca especialmente el papel que pueden desempeñar estos profesionales en la transición energética, que requiere nuevos recursos y minerales críticos. La electrificación y las energías renovables implican la necesidad de buscar y gestionar materiales como el cobre y otros recursos.
Nuevos recursos minerales, tierras raras y energías renovables son ámbitos que demandan geólogos
Esta necesidad también se traslada al mercado laboral. «No paran de llamarme pidiéndome más geólogos para las empresas y ya les he dicho: no tengo más», explica Soler. El decano considera que actualmente ya faltan profesionales y advierte de que «el futuro será peor». También reclama aprovechar mejor el conocimiento geológico ante fenómenos como las inundaciones y evitar que los desastres se repitan sin aplicar las lecciones aprendidas.
Para revertir la situación, Soler reclama revisar la formación secundaria y el sistema de ponderación de las asignaturas de las pruebas de acceso a la universidad (PAU). Considera que el diseño actual no da suficiente visibilidad a la geología y que la fusión de las ciencias puede acabar eliminando información necesaria para que los estudiantes decidan su futuro académico. Su propuesta pasa por rediseñar la enseñanza secundaria y las ponderaciones de las PAU para dar más peso a una disciplina que, asegura, será cada vez más necesaria.
El nuevo currículo de Secundaria no da visibilidad a la Geología y los alumnos no eligen grados de ciencias que desconocen
Otras titulaciones que pierden graduados
La pérdida de titulados también afecta a otras carreras. Según los datos del Sistema Integrado de Información Universitaria, al comparar exclusivamente los egresados de grado entre 2015-2016 y 2023-2024, las mayores caídas en número absoluto por campo de estudio corresponden a Arquitectura Técnica, Ingeniería Civil y Turismo. Arquitectura Técnica pasó de 1966 a 496 graduados anuales: 1470 menos, una reducción del 74,8 %. Ingeniería Civil descendió de 2148 a 732, con 1416 menos y una caída del 65,9 %. Turismo pasó de 3224 a 2294, lo que supone 930 menos y un retroceso del 28,8 %. Son diferencias entre las promociones anuales de ambos cursos, no cifras de abandono universitario.
El número de estudiantes matriculados en grados universitarios crece en determinadas ciencias
Mientras algunas titulaciones pierden alumnado, otras ciencias amplían su presencia en las universidades españolas. Según el Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU), entre los cursos 2015-2016 y 2023-2024 los matriculados en Matemáticas aumentaron de 9519 a 15.327, un 61 %, y en Física pasaron de 9335 a 12.492, un 33,8 %. Una explicación plausible se encuentra en las oportunidades profesionales asociadas a la transformación tecnológica. El Colegio Oficial de Físicos relaciona este auge con la demanda empresarial de perfiles analíticos, las nuevas aplicaciones tecnológicas y el interés social por la investigación. La ciencia de datos, la inteligencia artificial y la modelización matemática ofrecen oportunidades que se suman a la docencia y la investigación académica. Además, la formación en estas disciplinas desarrolla capacidades para analizar información, resolver problemas complejos y trabajar en sectores diversos, desde las finanzas hasta la energía o la salud. La interpretación exige, sin embargo, prudencia: las cifras de matriculación no demuestran qué motivó cada elección ni que estos estudiantes procedan de carreras en retroceso. Lo que sí muestran es que el interés por las ciencias evoluciona de manera desigual. Para la orientación educativa, esto refuerza la necesidad de explicar las aplicaciones y salidas de cada disciplina, también de las menos conocidas.












