Un informe cuestiona sus sistemas de protección
Una investigación de Common Sense Media advierte de posibles fallos en los mecanismos de seguridad de ChatGPT para menores de edad.
OpenAI, creadora de ChatGPT, cuestiona parte de las conclusiones del informe realizado por Common Sense Media, una organización estadounidense sin ánimo de lucro dedicada a promover el bienestar de niños y adolescentes en el entorno digital. El debate alcanza a familias y centros educativos, que deben decidir cómo incorporar la inteligencia artificial al aprendizaje sin comprometer la protección de los estudiantes.
La seguridad de la inteligencia artificial, a examen
La organización estadounidense Common Sense Media ha publicado una investigación que cuestiona la eficacia de algunas de las protecciones incorporadas a ChatGPT. El informe, difundido el 7 de octubre de 2026, concluye que la experiencia diseñada por OpenAI para adolescentes presenta riesgos que la organización considera inaceptables.
El estudio ha provocado una controversia entre sus autores y la compañía tecnológica, que defiende las medidas de seguridad implementadas y cuestiona determinados aspectos de la evaluación, ( ChatGPT for Teens, oct 2026).
Más de 4.000 interacciones para evaluar la seguridad de ChatGPT
La investigación fue desarrollada por el Youth AI Safety Institute de Common Sense Media, que examinó el comportamiento de ChatGPT antes y después de la introducción de nuevas funciones para adolescentes, anunciadas el 18 de agosto.
Los investigadores realizaron más de 4.000 pruebas entre julio y septiembre de 2026, utilizando cuentas configuradas con distintas edades y opciones de control parental.
Su objetivo era comprobar si las nuevas medidas de seguridad funcionaban adecuadamente, especialmente ante conversaciones relacionadas con situaciones personales delicadas, posibles conductas perjudiciales o dificultades de aprendizaje.
El informe reconoce avances en determinadas restricciones. Por ejemplo, el sistema mostró resistencia a participar en juegos de rol sexuales explícitos. Sin embargo, los investigadores detectaron comportamientos que consideran incompatibles con una experiencia suficientemente segura para menores.
Las alertas parentales, entre las principales preocupaciones
Uno de los aspectos más controvertidos se refiere al funcionamiento de las notificaciones que pueden recibir los progenitores cuando el sistema identifica situaciones especialmente preocupantes. Según Common Sense Media, determinadas conversaciones simuladas que contenían señales de riesgo no provocaron las notificaciones esperadas.
La organización también detectó dificultades en la derivación hacia recursos de ayuda. Aunque algunas respuestas ofrecían recomendaciones apropiadas, otras no facilitaban suficientemente el contacto con profesionales o personas adultas de confianza.
La cuestión fundamental no es únicamente si una inteligencia artificial evita dar una respuesta perjudicial, sino si reconoce cuándo un adolescente necesita ayuda humana.
Los investigadores advierten, además, de que determinadas formas de comunicación excesivamente cercanas pueden favorecer que algunos usuarios interpreten al asistente como una relación personal.
¿Ayuda a aprender o permite evitar el aprendizaje?
La investigación también examina las funciones educativas de ChatGPT.
El modo de estudio está diseñado para orientar al estudiante mediante preguntas, explicaciones progresivas y ejercicios. Su finalidad es favorecer la comprensión en lugar de proporcionar directamente todas las respuestas. No obstante, los investigadores comprobaron que los adolescentes podían abandonar fácilmente esa modalidad y solicitar soluciones completas para determinadas tareas. OpenAI explica que los horarios de estudio establecen cómo comienzan algunas conversaciones, pero no funcionan como una prohibición general de obtener respuestas. Esta distinción resulta importante desde una perspectiva pedagógica: una función concebida para favorecer el aprendizaje no garantiza que el alumno la utilice con esa finalidad (OpenAI Help Center).
OpenAI cuestiona la metodología del estudio realizado
La compañía rechaza que los resultados representen adecuadamente el funcionamiento de sus mecanismos de protección. Según su portavoz Eric Porterfield, una parte significativa de las pruebas relacionadas con las notificaciones parentales pudo haberse realizado antes de que estas funciones estuvieran completamente activadas. Common Sense Media responde que confirmó la disponibilidad de las funciones evaluadas y sostiene que algunas cuentas continuaron sin recibir determinadas notificaciones incluso después del periodo de activación indicado por OpenAI. El desacuerdo sigue abierto y pone de manifiesto la importancia de disponer de evaluaciones independientes, procedimientos reproducibles y criterios transparentes de seguridad (The Verge).
Qué demuestra el informe y qué no
La investigación aporta información relevante, pero también reconoce limitaciones.
Las pruebas se realizaron en Estados Unidos, durante un periodo concreto y con diferentes configuraciones de cuenta. No abarcaron todas las funciones disponibles ni permiten establecer que los mismos resultados se reproducirían necesariamente en España. Además, los cambios observados entre las dos fases pueden estar relacionados tanto con las protecciones para menores como con modificaciones generales de los modelos. Por tanto, los resultados no constituyen una medición universal de la seguridad de ChatGPT, sino una evaluación independiente de determinados comportamientos observados durante las pruebas.
El reto de los centros educativos españoles
En España, el debate plantea una cuestión que va más allá de la tecnología: qué papel deben asumir los centros escolares cuando los estudiantes utilizan asistentes conversacionales fuera del aula. La formación del profesorado, la alfabetización digital, la verificación de información y la educación emocional aparecen como ámbitos estrechamente relacionados. La UNESCO viene defendiendo que las instituciones educativas deben evaluar la idoneidad pedagógica y ética de la inteligencia artificial, preservar la intervención humana y establecer medidas adecuadas de protección de datos (iicba.unesco.org).
La protección de los menores no puede depender exclusivamente de los mecanismos automáticos de una plataforma
Resulta necesario explicar a los adolescentes qué pueden esperar de estos sistemas, cuáles son sus limitaciones y por qué determinadas situaciones requieren hablar con familiares, docentes o profesionales.
La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta educativa valiosa. Pero su incorporación debe acompañarse de reglas comprensibles, supervisión adecuada y evaluaciones independientes que permitan distinguir las promesas tecnológicas de las garantías realmente comprobadas.
Fuentes principales:
Common Sense Media: ChatGPT for Teens Risk Assessment ·
OpenAI: descripción oficial de ChatGPT para adolescentes ·
The Verge: declaraciones de OpenAI y respuesta de los investigadores












