La consellera de Educación da explicaciones en el Parlament después de que Catalunya se quede sin resultados comparables en la edición 2025 de las pruebas internacionales.
La consellera de Educación, Esther Niubó, ha comparecido en el Parlament para dar explicaciones después de que Catalunya se haya quedado sin resultados propios comparables en las pruebas PISA 2025. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) invalidó los datos catalanes porque el porcentaje de alumnado exento superó ampliamente el límite establecido. En concreto, el Departament excluyó al 23,2% de los estudiantes seleccionados, muy por encima del 5% máximo que permite el programa internacional.
Según ha detallado la consellera, la cifra equivale a 591 alumnos exentos sobre una muestra total de 2.545. Niubó ha admitido la gravedad de la situación, pero ha asegurado que el Departament todavía trabaja para determinar cómo se produjo la incidencia. Aun así, ha apuntado a una posible confusión en los centros educativos entre los criterios aplicados a las pruebas PISA y los de las pruebas catalanas de final de etapa de cuarto de ESO, que el curso pasado todavía eran censales y se celebraron prácticamente en las mismas fechas.
La titular de Educación ha explicado que los 51 centros seleccionados para participar en PISA también tuvieron que organizar las evaluaciones catalanas en un calendario muy ajustado. Esa coincidencia temporal, sumada a la similitud en los porcentajes de alumnado que no participó en ambas pruebas, lleva al Departament a considerar que algunos centros pudieron trasladar a los exámenes internacionales criterios de exención propios de las pruebas catalanas.
Niubó también ha reconocido carencias en los procedimientos internos. Según ha afirmado, el sistema de aplicación de las pruebas no contaba con un protocolo suficientemente claro que definiera responsabilidades, mecanismos de control, umbrales de alerta y circuitos de validación de las exenciones. Esas deficiencias, ha dicho, ya se están revisando para evitar que se repitan en próximas ediciones.
Durante la comparecencia, la consellera ha recordado que este es el segundo año consecutivo en que el Departament d’Educació debe dar explicaciones por un error en un proceso relevante. El año pasado fue por el sistema de adjudicación de plazas docentes de verano. Este año, la polémica se centra en la gestión de las pruebas PISA.
Pese a enumerar varias mejoras impulsadas durante su mandato, Niubó ha insistido en que esos avances no compensan un error que considera grave y que ha dejado a Catalunya sin resultados internacionales clave para evaluar el rendimiento del sistema educativo.











