La UB mantiene el liderazgo español, la UAB avanza en el Ranking de Shanghái y la UPF se estabiliza en QS, mientras las universidades de menor tamaño acusan la creciente presión internacional.
Las universidades catalanas mantienen una presencia relevante en los principales rankings internacionales, aunque los resultados de los últimos tres años dibujan una evolución desigual. El sistema conserva un núcleo de instituciones con una elevada proyección exterior —la Universitat de Barcelona (UB), la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y la Universitat Pompeu Fabra (UPF)—, pero también muestra señales de retroceso en un escenario dominado por universidades con presupuestos, capacidad de captación de talento e inversiones en investigación muy superiores.
La comparación de las tres últimas ediciones del Academic Ranking of World Universities (ARWU), conocido como Ranking de Shanghái, y del QS World University Rankings permite observar dos realidades complementarias. Shanghái mide, sobre todo, la potencia científica. QS incorpora además la reputación académica y empresarial, la internacionalización, la sostenibilidad y la empleabilidad.
La UB mantiene el liderazgo, pero el top 100 continúa lejos
La Universitat de Barcelona sigue siendo la institución catalana y española mejor situada en ambas clasificaciones. En el Ranking de Shanghái permanece entre los puestos 151 y 200 desde 2024. En QS ocupa la posición 165 en la edición de 2027, publicada en junio de 2026, después de haber alcanzado el puesto 160 el año anterior.
La estabilidad de la UB confirma la solidez de su producción científica y su reputación internacional. Sin embargo, también pone de manifiesto la dificultad de dar el salto hacia las cien mejores universidades del mundo. Mantenerse entre las 200 primeras es un resultado valioso, pero la distancia respecto a las instituciones de cabeza no se reduce.
La Universitat de Barcelona sigue siendo la institución catalana y española mejor situada en ambas clasificaciones. En el Ranking de Shanghái permanece entre los puestos 151 y 200 desde 2024. En QS ocupa la posición 165 en la edición de 2027, publicada en junio de 2026, después de haber alcanzado el puesto 160 el año anterior.
La estabilidad de la UB confirma la solidez de su producción científica y su reputación internacional. Sin embargo, también pone de manifiesto la dificultad de dar el salto hacia las cien mejores universidades del mundo. Mantenerse entre las 200 primeras es un resultado valioso, pero la distancia respecto a las instituciones de cabeza no se reduce.
La evolución más llamativa es la de la Universitat Autònoma de Barcelona. En Shanghái avanza desde la franja 301–400 hasta la 201–300 en 2026, una mejora que refleja el peso de su actividad investigadora y de sus publicaciones.
El resultado de QS ofrece, sin embargo, una imagen distinta. Después de subir del puesto 175 al 172, la UAB cae hasta el 211 en la edición de 2027. No significa necesariamente que su calidad haya disminuido en esa proporción: los rankings son clasificaciones relativas y una universidad puede perder posiciones aunque mantenga sus resultados si otras instituciones progresan más deprisa. Aun así, salir del top 200 constituye una señal que merece atención.










